viernes 21 de noviembre de 2008

Una chupadita



Mis amigos dicen, que antes de coger (léase sexo), siempre hay una buena mamada y antes de esa, un excelente faje. En mi caso no fue así, el día que yo me inicié en esta vida sexual, no fue después de haber practicado gran cantidad de fajes, ni tampoco después de haber descubierto el sabor de su miembro, lo mío fue antes, justo después de convertirnos en maestros de los besos apasionados.


¿Por qué? Ni la menor idea. Recuerdo que simplemente llegamos a su casa y nos besamos, después de acariciarnos mútuamente sin quitarnos la ropa, me observó a los ojos con esa mirada que suele derretirme por dentro, fue entonces que lo supe, supe que ése día me acostaría con él, que ése día dejaría de ser virgen y me convertiría en una mujer en todos los sentidos. Entre risas y miradas cómplices lo hicimos. Con el tiempo nos animamos a explorar nuestros cuerpos, para después exhibirlos entre nosotros con orgullo dejando la vergüenza en el olvido.


No fue hasta meses después cuando empecé a experimentar el sexo oral, las expresiones de amigas, compañeras y familiares (mi madre) resonaban en mi mente, "asco" era todo lo que podía pensar mientras miraba el líquido, ¿cómo podría hacerlo? ¿cómo podría meter eso en mi boca y disfrutarlo? Ninguna lo había hecho (según decían). Estuve a punto de ahogarme, de empujarlo y decirle que no podía, pero mi carácter es terco, no dejo de hacer algo hasta que cumplo con ello, en poco tiempo lo logré, pude besar y chupar como si se tratara de un helado, pero lo hacía por él, fingía placer con tal de que no se percatara de ello.


Me llevó tiempo, casi un año, quitarme el pensamiento y cambiarlo por uno mejor, real, por dios, amo a ése hombre, nada de él es asqueroso o feo, para mí es maravilloso, es excitante besar cada parte de él, saborear centímetro a centímetro su piel, sin embargo, tanto las pláticas, como la educación, eran un bloqueo dentro de mí, me habían provocado sensaciones de culpa y repulsión que no debí de haber tenido en esos momentos.


He aprendido que no debo depositar pensamientos negativos sexuales sobre ninguna persona, la sexualidad es tal como es, cada quién debe forjar sus límites, sus experimentos, no debemos contaminarlos con nuestras experiencias (como mi madre hizo conmigo), no debemos perjudicar algo que podría ser maravilloso para ellos. En pocas palabras, no debo decir "yo que tú..." sino "conmigo fue así porque bla bla y bla...", todos somos diferentes, nuestras percepciones varían.


Por culpa de puntos de vista que no eran míos, ahora debo recuperar el tiempo perdido y lo mejor, sé que voy a disfrutarlo.

2 confidentes.:

Anónimo dijo...

Hola mi querida y seductora Maya, estoy de acuerdo contigo. Alguna vez una chica me preguntaba ¿acaso no es un puta (refiriendose a una sexoservidora) lo que quieren como mujer a la hora de fornicar?

No quize contestar, aunque conocia la respuesta. Si no nos estancaran desde temprana edad con tantos prejuicios sobre el sexo, talvez vivieramos en un mundo habido de buenos fajes, sublimes chupadas y buenas cogidas.

Por lo pronto espero pronto saber de ti...

Un beso "alli"....donde mas placer te cause...

Virtual anonimo

Maya Qatar dijo...

No, puta es la que cobra.

De que los hombres prefieren una mujer mucho más activa y atrevida en torno a lo sexual, por supuesto.

Es lo mismo que deseamos nosotras, alguien que explore y que exija más del deseo, de los cuerpos (no se hagan las inocentes).

Me encantaría ese mundo, lo bueno de todo, es que esa clase de pensamientos tan arcaicos desaparecen poco a poco. Espero llegar a ver el día en el que desaparezcan por completo.

Besos!
Gracias por estar siempre pendiente.

 
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